Querido diario:
No me tomes por loco, pero todavía me considero un niño. Cada vez que veo un niño no puedo evitar hacerle burla hasta que me la devuelve o le arranco una sonrisa. El mundo de los niños es maravilloso y son portadores de felicidad. Por eso, me encanta la gente que piensa que los niños son las personitas más importantes de este mundo y les devuelven parte de esa felicidad, como los de Pixar o Disney (en sus viejos tiempos), haciendo películas tan llenas de magia, o los de “Pinta una sonrisa”, poniendo color en los hospitales infantiles, o los de Imaginarium, creando juguetes que estimulan sus sentidos, o como la gente de Papabubble, una tienda de caramelos muy especial. Todos ellos generan en el aire una esencia muy especial que te devuelve a otros tiempos y te saca una sonrisa.
Papabubble crea caramelos con preciosos colores y formas increíbles (pantalones, ranas, señales de tráfico, comecocos…). Te pego una foto aquí para que puedas ver un ejemplo de sus caramelos.
Diario, si algún día visitas esa página, para mí la sección más bonita es la de las fotos, a la cual tendrás que acceder pinchando en uno de los circulitos rojos que aparecen.
Ahhh se me olvidaba, he conocido la página de Papabubble gracias a los chicos de Compradiccion .

Me parece precioso que la gente piense de ésta forma con los niños. Mis dos sobrinos pequeños son mi vida y mi luz, són ellos los que me hacen sacar una sonrisa hasta en mis peores dias.
Un saludo
Los niños y algunos mayores hacen de este mundo un lugar más lleno de vida y esperanza.
A ver si el ejemplo se extiende y conseguimos que aquellos niños que no sonrien lo hagán.
Un saludo
Seguro que si....
Un bes